La figura del trabajador social

La figura del trabajador social

Desde sus orígenes, el trabajo social ha estado relacionado e implicado en el campo de la atención a la salud. Centrando su interés en ayudar a conocer mejor la situación de las personas a las que la medicina atendía, y facilitando a los profesionales la realización de un diagnóstico y tratamiento más ligado con la realidad social de los pacientes.

En 1978, la Organización Mundial de la Salud en la declaración de Alma-Ata, reitera firmemente que la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones y enfermedades, y es un derecho humano fundamental.

El Trabajo Social Hospitalario es uno más en el engranaje de todos los servicios que el usuario (persona enferma y/o familiares) puede necesitar como servicio especializado. Y trata directamente la problemática generada por la situación de la enfermedad dentro del hospital, en una población que tiene por denominador común la pérdida de la salud y las secuelas y/o consecuencias que de ella se pueden derivar: relacionales, emocionales, económicas, …

Interviene durante todo el proceso, desde el inicio de su atención ya sea por urgencias, consultas externas, hospitalización, hasta la salida del enfermo del hospital.

Podemos definir esta tarea como “la actividad profesional que tiene por objeto la investigación de los factores psicosociales que inciden en el proceso de salud y de pérdida de la misma, así como el tratamiento de los problemas que aparecen en relación a las situaciones de enfermedad, tanto si tienen que ver con su desencadenamiento, como si se derivan de éstas” (Amaya Ituarte, 1993).

OBJETIVOS GENERALES:

  • Contribuir a la recuperación de los pacientes y a la mejora de su calidad de vida en todos los aspectos (familiar, laboral, del entorno …), ayudando a resolver los problemas sociales, satisfaciendo necesidades, potenciando capacidades y recursos propios, para la promoción y mejora del bienestar.
  • Atender una población que tiene por denominador común la enfermedad y las consecuencias que de ella se pueden derivar, ya sean relacionales, emocionales o económicas, mediante la atención personalizada al enfermo y el apoyo a la familia en relación a toda la problemática social que pueda generar esta situación.
  • Facilitar que las personas desarrollen plenamente sus potencialidades y prevenir las disfunciones.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

  • Atender y tratar las necesidades sociales de diversa índole, que presenta el enfermo o familia, durante su estancia en el hospital, con el fin de que éstos no obstaculicen su tratamiento o incorporación a su medio habitual.
  • Reducir la estancia media en el hospital.
  • Atender individualizadamente, orientando e informando al paciente y/o familia de los recursos existentes.
  • Actuar como nexo coordinador entre los servicios de la institución sanitaria y los servicios sociales y diferentes niveles de atención sanitaria.

Trabajador Social/ Miquel López